tipos de ictus

Tipos de Ictus y cómo afectan

Un ictus, también conocido como accidente cerebrovascular (ACV) o derrame cerebral, es una condición médica que afecta al cerebro. Ocurre cuando el flujo sanguíneo hacia una parte del cerebro se ve interrumpido o disminuido, lo que resulta en una falta de oxígeno y nutrientes en esa región cerebral. Esto puede deberse a dos principales causas:

1. Ictus isquémico: Es el tipo más común de ictus y ocurre cuando un coágulo bloquea un vaso sanguíneo que irriga el cerebro. Esto puede ocurrir debido a la formación de un coágulo dentro de una arteria cerebral (trombosis) o cuando un coágulo se desprende de otra parte del cuerpo y viaja hacia el cerebro (embolia).

2. Ictus hemorrágico: En este caso, un vaso sanguíneo en el cerebro se rompe y provoca una hemorragia cerebral, lo que lleva a la acumulación de sangre en el tejido cerebral circundante.

Cuando se produce un ictus, las células cerebrales afectadas pueden empezar a morir en cuestión de minutos, lo que puede dar lugar a discapacidad permanente o incluso ser potencialmente mortal, dependiendo del área y la extensión del daño cerebral.

El tratamiento inmediato y adecuado es esencial para reducir el daño cerebral y mejorar las posibilidades de recuperación. Ante la aparición de los síntomas de un ictus, se debe buscar atención médica de urgencia para recibir el tratamiento adecuado lo más pronto posible.

Tipos de Ictus

Existen dos tipos de ictus o accidente cerebrovascular (ACV), cada uno con sus características distintivas y formas de afectar al cerebro y al cuerpo:

Ictus Isquémico


- Causa: Este tipo de ictus ocurre cuando un coágulo bloquea una arteria que suministra sangre al cerebro, interrumpiendo así el flujo sanguíneo y la llegada de oxígeno y nutrientes a las células cerebrales.


- Afectación cerebral: La falta de oxígeno puede llevar a la muerte de las células cerebrales en la zona afectada. La extensión y la ubicación del área dañada determinarán qué habilidades o funciones se ven afectadas. Por ejemplo, si el ictus ocurre en el área que controla el movimiento de un lado del cuerpo, puede causar parálisis en ese lado. Si el daño se produce en el área del habla, puede dar lugar a problemas de comunicación.


- Síntomas: Los síntomas de un ictus isquémico pueden incluir debilidad o parálisis en un lado del cuerpo, dificultad para hablar o comprender el lenguaje, visión borrosa, problemas de equilibrio y coordinación, y dolor de cabeza severo y repentino.

Ictus Hemorrágico


- Causa: En este tipo de ictus, un vaso sanguíneo en el cerebro se rompe y provoca una hemorragia cerebral, lo que lleva a la acumulación de sangre en el tejido cerebral circundante.


- Afectación cerebral: La sangre acumulada ejerce presión sobre el tejido cerebral y puede dañar o destruir las células nerviosas. Esto puede causar una variedad de síntomas dependiendo del área cerebral afectada. La gravedad de un ictus hemorrágico puede ser muy alta, ya que la presencia de sangre puede causar un aumento de la presión intracraneal y empeorar el daño cerebral.


- Síntomas: Los síntomas de un ictus hemorrágico pueden ser similares a los de un ictus isquémico, pero también pueden incluir dolor de cabeza intenso y repentino, pérdida de conciencia y signos de aumento de la presión intracraneal, como vómitos y rigidez del cuello.

En ambos tipos de ictus, el tratamiento inmediato es fundamental para reducir el daño cerebral y mejorar las perspectivas de recuperación. El tiempo es crucial, y se debe buscar atención médica de emergencia ante la aparición de cualquier síntoma sospechoso de ictus. La rehabilitación posterior al ictus, que incluye terapias físicas, ocupacionales y del habla, puede ayudar a los pacientes a recuperar habilidades y funciones perdidas o afectadas después del episodio. Además, la prevención juega un papel vital en la reducción del riesgo de sufrir un ictus, y mantener un estilo de vida saludable puede ser fundamental en este aspecto.

Síntomas de los ICTUS

Los síntomas de un ictus o accidente cerebrovascular (ACV) pueden variar dependiendo del tipo de ictus (isquémico o hemorrágico) y la región del cerebro afectada. Es importante reconocer los signos de un ictus, ya que una atención médica rápida puede marcar la diferencia en el pronóstico y la recuperación. Los síntomas más comunes de un ictus incluyen:

1. Pérdida de fuerza o parálisis: Puedes experimentar debilidad o parálisis en un lado del cuerpo, afectando la cara, el brazo o la pierna de un lado.

2. Dificultades del habla: Puedes tener problemas para hablar o comprender el lenguaje. El habla puede tornarse confusa o incoherente.

3. Problemas visuales: Puedes experimentar visión borrosa o doble, pérdida parcial o completa de la visión en uno o ambos ojos.

4. Dificultad para caminar o mantener el equilibrio: Puedes sentirte inestable, tambalear o tener dificultades para mantener el equilibrio.

5. Dolor de cabeza severo y repentino: Un dolor de cabeza intenso y sin causa aparente puede ser un síntoma de ictus, especialmente si va acompañado de otros síntomas.

6. Confusión o alteración del nivel de conciencia: Puedes sentirte confundido, desorientado o tener problemas para mantener la atención y el enfoque.

7. Dificultad para tragar: Puedes experimentar dificultades para tragar alimentos o líquidos.

Es importante tener en cuenta que los síntomas de un ictus pueden aparecer de forma repentina y sin previo aviso. Si experimentas alguno de estos síntomas o presencias a alguien que los manifiesta, es vital buscar atención médica de emergencia inmediatamente.

Recuerda la regla "FAST" para reconocer los síntomas de un ictus:
- F: Face (cara) - ¿Una parte de la cara está caída o se siente entumecida? Pídele a la persona que sonría y observa si un lado de la cara se mueve menos.
- A: Arms (brazos) - ¿Una persona tiene dificultad para levantar ambos brazos? ¿Un brazo tiende a caerse o está débil?
- S: Speech (habla) - ¿El habla es confusa o arrastrada? ¿La persona tiene problemas para hablar o comprender lo que le dicen?
- T: Time (tiempo) - Si notas alguno de estos síntomas, es tiempo de llamar a emergencias y buscar atención médica inmediata.

Recuerda que la rápida atención médica puede ser crucial para reducir el daño cerebral y mejorar las posibilidades de recuperación. No dudes en llamar a emergencias o acudir a un hospital si sospechas que alguien puede estar sufriendo un ictus.